Fue recogida de la calle, después de ser atropellada. Tuvo que pasar dos meses en un transportÃn para que se curara una fractura de cadera.
Es una gata muy buena, aunque es un poco tÃmida, con paciencia es una experta ronroneadora.
Cuando llegó al albergue en la primera prueba dio positivo a inmunodeficiencia, después resultó que fue un falso positivo, encontrándose perfectamente y sana.
A pesar de estar esterilizada, ha ayudado a la Asociación a sacar adelante a una camada de gatitos recién nacidos , dándoles de mamar y haciendose cargo de su cuidado.
Los peques han encontrago hogar, pero ella sigue  buscando, es cariñosa y mimosa, aunque algo tÃmida, cuando no conoce. Nunca muerde ni enseña las uñas. Se lleva estupendamente con otros gatos.









